agosto 28, 2011

ENRIQUE CÁCERES: ANÉCDOTAS Y SUCESOS








Foto 1.- Plaza de la Alcaldía del Viejo San Juan. Dos amigos: Enrique Cáceres y Gustavo Leal Benavides
Foto 2.- Gustavo Leal Benavides y María Eugenia Cueva de Leal, en la misma plaza.
Foto 3.- En la tumba de Pedro Flores, Cementerio de San Juan. Gustavo Leal, Enrique Cáceres, Alejandro Chalí Hernández, hijo menor del compositor puertorriqueño Rafael Hernández, y Edwin Irizarry.


EN SAN JUAN

Cuando anduvimos Enrique y yo con nuestras esposas en diciembre de 2009 en Puerto Rico, caminando por las calles del Viejo San Juan le comenté que me gustaba mucho esa canción de Pedro Flores que cantaba con Los Panchos: Blancas Azucenas. Y precisamente porque la letra de la canción alude a las calles de San Juan y está muy alegre. Dice parte de su letra:


Hoy se te ve
andando por las calles de San Juan
con un tipo dentro del Boulevard
del Valle
Y dicen que
hasta tus dos propias hermanas
ni te saludan al pasar
la calle
Que andas sin son
llena de colorete y con
el brazo de cualquier varón
del talle…



Enrique me platicó que alguna vez que estuvieron un buen tiempo en Puerto Rico, Gil y Navarro lo dejaron con Don Pedro Flores y ellos se fueron por ahí. Recordemos que Enrique era 20 años menor que Gil y Navarro.



Enrique repasaba con Don Pedro sus canciones, una de ellas la que cito. Me dijo que era una canción de complicada dicción, pero que se la aprendió bien y salió bien la grabación. (Por supuesto!).



En ocasiones la cantábamos en pedacitos, porque de veras que su letra es complicada, como podrá apreciarse. Inclusive después de que regresamos de Puerto Rico, cuando nos acordábamos de algunas anécdotas del viaje, o para hacer referencia al mismo, hacíamos alusión a la canción.


En el clip de esta nota se acompaña Blancas Azucenas con Cáceres, Navarro y Gil, Los Panchos.



BASURTO EN VIVO

Enrique y yo teníamos una comunicación frecuente por teléfono. Él, aunque tenía computadora, nunca se acostumbró a usarla.


Una noche me llamó a mi casa y me dice:


- Quiero que escuches esto.


Y pone la bocina del teléfono hacia un trío que estaba en su casa cantando Contigo.


Fue gratísimo escuchar un excelente trío con una muy hermosa primera voz que, debo decirlo, no es común escuchar.


- ¿Sabes quién es? Me pregunta.
- No, pero canta hermoso. ¿Quién es?


Es mi compadre Rafael Basurto. Aquí estamos en una bohemia en mi casa. Te lo paso.


Rafael y yo platicamos un buen rato.


Debo decir que cuando lo estaba oyendo cantar, sin saber quién era, me emocioné mucho porque su voz, al oído, es de otra dimensión: es voz de grandes tríos, como era la de Enrique.

Los dos fueron primera voz del glorioso trío Los Panchos, con ese par de gigantes que fueron Alfredo Gil y Chucho Navarro.


BOHEMIA EN CASA DE ENRIQUE

Aquel viernes 26 de febrero de 2010, después de visitar (Enrique, Lucero, Yoyis Avilés, Arnulfo Tamez, Pepito Alcántara y yo) las tumbas de Avilés, Gil y Navarro, de estar tan cerca de esos tres enormes Panchos y de recargar el corazón con su espíritu musical, nos fuimos a la casa de otro Pancho, Enrique Cáceres, a vivir la sustancia de los trovadores: cantar y disfrutar lo que gloriosamente construyeron en una época de música romántica, de música de tríos, de voces, requintos y guitarras.


Transcurrió la noche entre una canción y otra con diferentes amigos de la trova de tríos.


Pero como en toda bohemia, hay un final que es cuando se retiran los asistentes, y otro cuando se retiran los que se rezagan en la despedida.


Al final último nos quedamos el Trío del Ángel, Arnulfo Tamez, Enrique Cáceres y el que esto escribe. Por supuesto, Lucero, Enrique Cáceres Jr. y Paty su esposa.


Enrique Cáceres no cantó esa noche por un malestar que traía en la garganta, pero Fernando Flores, mejor conocido como El Gato, el requinto del trío, le dice:


- Maestro, a ver, vamos a cantar aquí quedito, una de las tuyas.


Por supuesto, a Enrique no se le podía pedir dos veces que cantara, porque en la primera accedía, aunque anduviera con impedimentos para ello.


Canta con volumen medido una canción y después otra, la última. La musicalidad de la voz de Enrique es sobresaliente.


Esa noche, a las 3:00 a.m., esas dos últimas canciones se oyeron de serenata, hermosas.



Gustavo Leal Benavides








video

1 comentarios:

Edwin Irizarry, Secretario SACMOPR dijo...

Siento gran emocion pues junto a ti fui testigo de esos dias aca en San Juan. Enrique fue muy feliz esos dias pues como pudiste ver dondequiera que fuimos era recibido por muchos amigos. Todos estos fueron testigo en su momento de su amor incondicional por esta islita nuestro. Gustavo gracias nuevamente por lo que haces por nuestra musica y en espacial por nuestro Puerto Rico. Gracias a nombre de todos los boricuas y de mi parte gracias por tu amistad. Te espero pronto por aca.